Cómo saber si un viaje te sale rentable antes de aceptarlo
Un porte bien pagado no es necesariamente un buen porte. Lo que importa no es cuánto te pagan, sino cuánto te queda después de pagar todo lo que ese viaje te cuesta. Y eso se puede calcular antes de decir que sí.
En este artículo verás qué costes tiene un viaje, cómo calcularlos y un ejemplo con dos portes en el que el mejor pagado es el peor negocio.
Lo que te cuesta un viaje
Un viaje tiene tres tipos de coste:
- Los kilómetros, todos. Los cargados y también los de ir a cargar y los de volver en vacío. Cada kilómetro gasta combustible, neumáticos y mantenimiento.
- Los gastos propios del viaje. Peajes, dietas, aparcamiento.
- El tiempo. El seguro, la cuota del vehículo y tu cuota de autónomo se pagan igual cada día. Un viaje que te ocupa dos días, aunque uno sea esperando una descarga, se lleva dos días de costes fijos.
Ese último punto es el que más se olvida, y el que más cambia el resultado.
La fórmula
Primero necesitas dos cifras de tu vehículo:
- Coste variable por kilómetro: lo que gastas en combustible, neumáticos y mantenimiento en un año, dividido entre los kilómetros que hiciste.
- Coste fijo por día: tus costes fijos anuales divididos entre los días que trabajas al año.
Si aún no las tienes, en cómo calcular el coste por kilómetro de tu camión o furgoneta explicamos qué entra en cada una.
Con esas dos cifras, el coste de un viaje es:
Coste del viaje = (km totales × coste variable por km) + peajes y dietas + (días ocupados × coste fijo por día)
Y el resultado:
Margen del viaje = lo que te pagan − coste del viaje
Un ejemplo: dos portes, dos resultados
Las cifras de este ejemplo son inventadas para ilustrar el cálculo, no son datos reales.
Imagina un vehículo con estos números:
- Costes fijos: 30.000 € al año.
- Días trabajados: 220 al año, lo que da 136,36 € de coste fijo por día.
- Coste variable: 0,55 € por kilómetro.
Te ofrecen dos portes.
Porte A: te pagan 600 €.
- 500 km en total (350 cargado y 150 en vacío entre ir a cargar y volver).
- 40 € de peajes.
- Lo haces en un día.
Coste: (500 × 0,55) + 40 + (1 × 136,36) = 275 + 40 + 136,36 = 451,36 €. Margen: 600 − 451,36 = 148,64 €.
Porte B: te pagan 700 €.
- 600 km en total.
- 60 € de peajes.
- Una espera larga en la descarga hace que te ocupe dos días.
Coste: (600 × 0,55) + 60 + (2 × 136,36) = 330 + 60 + 272,73 = 662,73 €. Margen: 700 − 662,73 = 37,27 €.
El porte B paga 100 € más, pero te deja 111 € menos. La diferencia está en el día extra y en los kilómetros.
Preguntas que conviene hacerse antes de aceptar
- ¿Cuántos kilómetros en vacío implica? Hasta el punto de carga y desde la descarga hasta tu siguiente trabajo.
- ¿Cuánto tiempo me va a ocupar? Incluye esperas de carga y descarga, que no se cobran pero se pagan.
- ¿Tiene peajes o dietas? Si no los repercutes, salen de tu margen.
- ¿Me deja posición para el siguiente porte? Un viaje con poco margen que te deja cerca de una buena carga de vuelta puede compensar. Uno que te deja lejos de todo, no.
Calcularlo con tus datos, no a ojo
El cálculo es sencillo, pero solo es fiable si tus cifras de partida son reales. Un coste por kilómetro estimado hace meses puede estar desfasado, sobre todo con los precios del gasoil cambiando.
En MiFlota registras viajes, repostajes (con el precio por litro calculado), mantenimientos e incidencias de cada vehículo, y consultas informes de costes y rendimiento por vehículo. Así partes de lo que de verdad te cuesta cada vehículo, y no de una estimación.